

de Aragón
Intercambios
28/04/2009 ANTONIO Domínguez
Profesor de Universidad
Cuando se habla del futuro y de la construcción de una sociedad más justa, avanzada, feliz e igualitaria, todo el mundo se mesa los cabellos y acuerda en confiar en la educación como la mejor panacea. Pero a lo hora de poner en los presupuestos el dinero que tal ilusión conlleva, la harina se convierte en polvos picapica. Sin embargo, gratis et amore, muchos centros docentes y su profesado llevan tiempo dejando sudor, dineros propios y familia para que los chavalillos hispanos puedan acceder al Olimpo de la excelencia. A guisa de ejemplo, entre muchos otros, ahí está el Instituto Reyes Católicos de la capital de las Cinco Villas, con sus intercambios de alumnos ora en Francia, ora en Alemania, profesores y padres siempre generosos. ¿Qué les parece que unos estudiantes de Berlín vengan a nuestros pagos para conocer la realidad del Aragón profundo mientras que los zagales maños acuden a la gran urbe berlinesa? Once días, en un caso y el otro, donde nuestros plurales jóvenes tratan de construir la Europa del mañana. Y eso que en nuestro caso hasta Javier Lambán anda comprometido en el empeño. El esfuerzo es enorme, y desde la dirección aragonesa, -gracias Gregorio-, hasta los docentes teutones del Instituto Engels, Alfonso y Stephan, pasando por un profesorado local volcado (Lourdes y Javier, o Angelina en lo suyo) o los entusiastas padres, todo es generosidad, pedagogía y compromiso. ¿Conocen la sociedad aragonesa y su clase política el esfuerzo de tan importante ejercicio pedagógico?